Cuento, sobre todo, historias de tradición oral y versiones adaptadas al lenguaje oral que vienen de la literatura escrita. También incluyo otras que son de cosecha propia.

   Cuento desde lo vivido, lo leído, y lo creado, para contarme a mí mismo.

   Pienso que lo que interesa y conmueve a las personas difiere según sus edades y otros referentes personales, y el lenguaje oral debe adaptarse a los diferentes públicos y a las temáticas que el narrador desea abordar.

Tengo siempre en cuenta al público con quien me comunico en cada sesión de cuentos y por eso clasifico mi repertorio en tres grupos.